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DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

Esa pobre viuda…, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir

1 Reyes 17,10-16
Hebreos 9,24-28
Marcos 12,38-44

Las lecturas bíblicas en este domingo nos proponen, para nuestra reflexión, el ejemplo de dos mujeres, pobres y además viudas, que con toda generosidad le ofrecen a Dios todo lo que ellas tienen, sin importarles, incluso, tener que morir.

El profeta Elías, al llegar a la ciudad de Sarepta, le pide a una viuda que tenía en casa un puñado de harina y un poco de aceite, que le prepare un pan para comer, con la promesa de que Dios no la abandonaría a pesar de su extrema pobreza: “La tinaja de harina no se vaciará, la vasija de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra”. Ella confía en las palabras del profeta, hace lo que le pide y la promesa de Dios no se deja esperar: “a partir de ese momento ni la tinaja de harina se vació, ni la vasija de aceite se agotó”.

Dos grandes enseñanzas encontramos en este texto de la primera lectura: a Dios hay que darle todo lo que somos y tenemos, que él no se deja ganar en generosidad; el Señor, además, es siempre fiel a su palabra, debemos confiar en él.

El evangelio nos relata cómo en una ocasión, estando Jesús en el templo, observa que las personas ricas echaban en las alcancías lo que les sobraba, incluso daban en abundancia; en cambio, una pobre viuda echa dos moneditas de muy poco valor. Jesús, al comentar con sus discípulos lo que estaba mirando, les dice: “esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero ésta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir”.

El Señor nos invita, pues, a que le ofrezcamos no lo que nos sobra: tiempo, recursos, amor, etc. Él quiere que le entreguemos nuestra vida, lo que nosotros somos, todo lo que somos y tenemos, por su Reino, por la Iglesia, por la humanidad. La recompensa es el ciento por uno: gozo, bendición, felicidad, amor, gracia, paz.

Pidamos al Señor que nos dé un corazón generoso al estilo de estas dos grandes mujeres que nos presenta la palabra de Dios hoy domingo. Y que el ejemplo de Cristo, sumo y eterno sacerdote que ofreció su vida en sacrificio por nuestra salvación, nos mueva a entregar también nuestra propia vida al servicio de Dios y de los hermanos. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

Intenciones del Papa para noviembre 2015

El director general del Apostolado de la oración, el padre Frederic Fornos SJ explica a Radio Vaticano las intenciones de oración del Papa para este mes de noviembre.

“El Apostolado de la oración es la red mundial de oración del Papa, es una misión confiada a la Compañía de Jesús, cada mes da a conocer los grandes desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia que el Papa confía a toda la Iglesia”.

“En el mes de noviembre nos confía dos orientaciones para nuestra vida y para la misión de la Iglesia, es decir, para mi parroquia, mi grupo y movimiento eclesial. Una de ellas es sobre el diálogo, sobre la cultura del encuentro, sobre la capacidad de acogida y de escucha del otro. Por ejemplo, esa insistencia sobre el hecho de poder abrirse a los demás aunque piensen de manera distinta a nosotros”.

“El Papa ha dicho muchas veces cuánto es necesario entrar en el diálogo, sino crecen los muros, y siempre es más difícil la reconciliación. Entonces este mes nos invita a entrar en este diálogo y apertura a los demás que solo puede ir con una capacidad de escucha”.

La intención universal es “para que nos abramos al encuentro personal y al diálogo con todos, también con quienes piensan distinto de nosotros”.

La intención para la evangelización es “para que los pastores de la Iglesia con profundo amor por su rebaño, acompañen su camino y animen su esperanza”.

(Mercedes De La Torre – Radio Vaticano)

 

 

 

En oración por nuestros difuntos

Ayer hemos celebrado a todos los santos, no sólo los del Cielo, sino también los del Purgatorio y los de la Tierra (Iglesia triunfante, purgante y militante). Hoy detenemos nuestra consideración y nuestra oración en nuestros hermanos, los fieles difuntos.

Oración por nuestros difuntos

Señor, Maestro Bueno,
recibe en tu paz a los que mueren, especialmente a aquellos
con quienes estamos ligados por la justicia y el amor:
nuestros parientes, bienhechores, hermanos de comunidad y amigos.
Te pedimos por las personas que en el mundo tuvieron mayor responsabilidad:
los sacerdotes, los gobernantes de las naciones, las autoridades religiosas,
las personas consagradas a tu servicio.
Te pedimos también por los que mueren abandonados sin la asistencia sacerdotal,
y luego son olvidados por todos.
Por las víctimas de los accidentes de tránsito, por los suicidas,
y los que mueren a causa del odio entre los hermanos.
Por los niños inocentes, cuyas vidas fueron cercenadas antes de nacer.
Te pedimos por todos aquellos que se entregaron con un amor grande
a Ti y a los hombres.
Jesús Maestro, recíbelos pronto a todos en la felicidad de tu Reino,
por mediación de María.

Amén

http://es.catholic.net/

 

 

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

Esta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob…

Apocalipsis 7,2-4.9-14
1 Juan 3,1-3
Mateo 5,1-12

Cada año, el día primero de noviembre, la Iglesia celebra la solemnidad de Todos los Santos. Esta es una gran fiesta litúrgica que debe mover nuestra mente y nuestro corazón para comprender y contemplar la santidad como una especial vocación que todos los bautizados hemos recibido de parte de Dios nuestro Señor.

Los santos que la Iglesia celebra este día son todos aquellos hermanos nuestros en la fe que entendieron perfectamente de qué se trataba la vida cristiana; no se contentaron con un estilo de vida mediocre, sino que, escuchando la invitación del Señor: “Sean santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo” (Lev 19,2), “Sean perfectos como su Padre celestial es perfecto” (Mt 5,48), tomaron la mejor decisión de su vida y, buscando agradar plenamente a Dios poniendo en práctica su Palabra, reprodujeron en sus personas los mismos sentimientos que tuvo Cristo, llegando al extremo de dar la vida por la causa del Evangelio.

Ellos ya murieron y ahora gozan de la presencia de Dios en la vida eterna, y la Iglesia, una vez que los ha canonizado, los propone como dignos de ser venerados, como ejemplos y como intercesores nuestros. ¿Quién de nosotros no recuerda con cariño y admiración a san Juan Pablo II, santo de nuestro tiempo?

Los seres humanos tendemos a imitar a quienes por su personalidad, virtudes o comportamiento, representan mucho para nosotros; buscamos incluso ser como ellos, porque los hemos conocido felices, triunfadores y realizados en su vocación. Hoy en día necesitamos, con urgencia, hombres y mujeres de extraordinaria virtud, maduros humanamente hablando, santos en su vivencia cristiana, comprometidos en la transformación de la sociedad. ¡Basta ya de resaltar solo la apariencia y la vanidad, el poder y el prestigio! Esto solo nos conduce a una sociedad egoísta en la que lo importante es lo superficial, lo pasajero, lo agradable a los sentidos y lo que nos es útil.

Las lecturas bíblicas de esta fiesta expresan algunos aspectos significativos que, sin duda, nos ayudarán a optar por el camino a la santidad. Así el autor del Apocalipsis, hablando de la gran muchedumbre de personas salvadas, afirma con un lenguaje lleno de simbolismos: “Todos estaban de pie, delante del trono y del Cordero, iban vestidos con una túnica blanca; llevaban palmas en las manos y exclamaban con voz potente: ‘La salvación viene de nuestro Dios…’”. San Mateo, por último, nos propone el camino de las bienaventuranzas como el camino a la santidad: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos…”.

Pidamos a Dios nuestro Señor, en la Eucaristía de este domingo, que la santidad sea el adorno de su Iglesia. Y que cada uno de nosotros nos esforcemos no solo en pedir favores a los santos, sino en imitar sus ejemplos y virtudes. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

Papa Francisco confiará el Año de la Misericordia a la Virgen de Guadalupe

Roma. El Papa Francisco presidirá la Celebración Eucarística Solemne en la Basílica de San Pedro por ocasión de la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, el próximo día 12 de diciembre.

Después de la celebración, el Santo Padre confiará el Año de la Misericordia a la Virgen de Guadalupe, así como todas las iglesias y la población de México, país que deberá visitar en el 2016.

La información fue confirmada por el secretario de la Comisión Pontificia para América Latina, Guzmán Carriquiry Lecour, que además declaró que la solemnidad deberá ser transmitida para todo el mundo.

De esta forma, el Papa proseguirá con la tradición iniciada por Benedicto XVI, que el 12 de diciembre de 2011 celebró la misa en la Basílica de San Pedro en memoria de Nuestra Señora Guadalupe, amada por toda América Latina.

Vale recordar que anualmente, el santuario dedicado la Madre Santísima y Patrona de México atrae multitudes de fieles por todo el continente americano. (LMI)

Gaudium Press/Aleteia

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO

¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!

Jeremías 31,7-9
Hebreos 5,1-6
Marcos 10,46-52

Dios se muestra siempre lleno de misericordia, ternura y compasión, en las situaciones de sufrimiento y de dolor que experimentamos los seres humanos. La palabra de Dios de este domingo nos ofrece este tema de reflexión.

Dios, por medio del profeta Jeremías, anuncia una acción salvífica extraordinaria al pueblo de Israel que vive en el exilio, lejos de su tierra. A los judíos que pasan por una experiencia dolorosa en la tierra de Babilonia, Dios les promete el retorno a la tierra que años atrás habían perdido a consecuencia de sus infidelidades.

La última palabra de Dios no es de “castigo” sino de perdón y salvación; por ello, con todo poder, el Señor les promete conducirlos de nuevo a su patria. El lenguaje utilizado expresa, por una parte, la condición anímica y física de los exiliados y, por otra parte, la cercanía bondadosa de Dios que acompaña a estos sobrevivientes de Israel. El texto de la primera lectura está salpicado de esperanza, alegría y consuelo, por esta intervención salvadora de Dios.

El salmo responsorial, que trata esta misma temática, refleja lo que significó para el pueblo el regreso del exilio. Los sentimientos de los israelitas se expresan con bellas imágenes que conviene meditar.

San Marcos, por último, nos narra un milagro de Jesús realizado en las afueras de Jericó, a orillas del camino. Todo comienza con el grito desgarrador del ciego que, pidiendo limosna, se da cuenta que Jesús pasa por el camino: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!”. Este grito manifiesta, sin duda, la gran fe de aquel hombre que, sin tener la luz de sus ojos, tenía en cambio, la luz de una fe llena de confianza y de humilde súplica al Señor.

El ciego, tirando su manto, de un salto se pone en pie y se acerca a Jesús cuando los acompañantes del Señor le dicen que el Maestro lo está llamando. Ahora está de pie, ya no está sentado, se ha quitado el manto de la aflicción y Jesús le pregunta: “¿Qué quieres que haga por ti?”. La respuesta era obvia: “Maestro, que pueda ver”. El Señor le dice entonces: “Vete; tu fe te ha salvado”. Y el milagro no se deja esperar: “Al momento recobró la vista”. El relato termina presentándonos al hombre, ya sanado, convertido en discípulo de Jesús: “y comenzó a seguirlo por el camino”. El cambio es total: el que estaba sentado al borde del camino, se puso en pie y ahora, ya sanado (salvado), sigue a Jesús por el camino.

Nosotros, al igual que el ciego de Jericó, debemos tener una gran fe en Jesús. En la oración de este domingo debemos expresarle al Señor el dolor que sufre nuestro pueblo por tantas situaciones difíciles. Pidámosle que tenga compasión de nosotros, que nos mire con benevolencia y que nos conceda la paz tan anhelada. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES 2015

Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura

Zacarías 8,20-23
Romanos 10,9-18
Marcos 16,15-20

Cada año, el tercer domingo de octubre, la Iglesia celebra el “Domingo Mundial de las Misiones”, llamado popularmente DOMUND. Esta fecha es una excelente oportunidad para ver más allá de nuestras fronteras y entender que Dios nuestro Señor quiere que la salvación que nos ha dado en su Hijo Jesucristo esté al alcance de todos los seres humanos, hombres y mujeres de todas las naciones de la tierra.

Dios a través del profeta Zacarías nos recuerda que su salvación es para todas las naciones del mundo, no solo para el pueblo de Israel: “Vendrán numerosos pueblos y naciones poderosas a orar ante el Señor Dios en Jerusalén y a implorar su protección”. Ciertamente Israel, como pueblo elegido, tendrá un papel protagónico, ya que a través de él los paganos conocerán al Dios verdadero: “En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera tomarán por el borde del manto a un judío y le dirán <Queremos ir contigo, pues hemos oído decir que Dios está con ustedes>”. Con el salmo 66 oramos a Dios y le decimos con emoción: “Que todos los pueblos conozcan tu bondad”.

Dios realiza este plan universal de salvación de manera extraordinaria enviando al mundo a su Hijo Jesucristo. Esto sucedió históricamente hace 2000 años. Jesucristo es “el primer misionero” en cuanto que Dios Padre lo envía (missio = envío) y le confía una “misión”: la de salvar a la humanidad del pecado y de la muerte. Esta salvación la lleva a cabo por medio de palabras (su predicación) y obras (sus milagros) que culminan en su pasión, muerte y gloriosa resurrección; a esto le llamamos “Misterio Pascual”. Su sangre ha borrado ya nuestros pecados, quedando así reconciliados con Dios.

Ahora bien, nuestro Señor en el evangelio de san Marcos (Mc 16,15-20) aparece enviando a los Once, es decir, a la Iglesia (recordemos que el grupo de los apóstoles son el cimiento de nuestra Iglesia, así lo dice san Pablo en Efesios 2,20). En este envío, Jesús les dice a sus apóstoles: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura”. La obra de Jesús se ha continuado a través de los siglos por medio de su Iglesia. Por ello afirmamos que la Iglesia es misionera por naturaleza en cuanto que ella ha sido enviada a todas las naciones con una misión muy específica: anunciar y realizar la salvación de Dios en la persona de Jesucristo. Esto lo hace por medio de la predicación del Evangelio, la celebración de los sacramentos, y la caridad hacia los más necesitados.

San Pablo en la carta a los romanos (segunda lectura) nos insiste en la necesidad de que haya personas concretas que anuncien el Evangelio: “Todo el que invoque al Señor como a su Dios será salvado por él… Ahora bien, ¿cómo van a invocar al Señor, si no creen en él? ¿Y cómo van a creer en él… si no hay nadie que se lo anuncie?…”. En este punto, nos toca a cada uno de nosotros, los bautizados, entender con el corazón que la vida cristiana comporta una exigencia ineludible: ser misioneros llevando a todos el mensaje del Evangelio.

Oremos al Señor en la Eucaristía de este domingo por cada uno de nosotros, los bautizados, para que seamos verdaderos discípulos misioneros de Jesucristo. Amén.

 

+Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

El Papa llama a la paz en Oriente Medio

Roma, It. En el contexto del Sínodo sobre la familia expresó el dolor de toda la Iglesia por los últimos episodios de violencia en Oriente y en África

El Papa Francisco ha realizado un llamamiento por la paz de Oriente Medio este viernes, 9 de octubre, en el marco del Sínodo Ordinario sobre la familia que se lleva a cabo en el Vaticano (4-25 octubre).

El Papa ha invitado a los 270 padres sinodales a dedicar la oración de la mañana a la intención de la reconciliación y por la paz en Oriente Medio, al mismo tiempo ha dirigido un apelo a la comunidad internacional para resolver los conflictos en curso.

Durante la oración de la Hora Tercera sostuvo: “Estamos dolorosamente afectados y seguimos con gran preocupación lo que está sucediendo en Siria, en Irak, en Jerusalén y Cisjordania, donde vemos una escalada de violencia que involucra a civiles inocentes y continúa alimentando una crisis humanitaria de enormes proporciones”.

El Pontífice abrió la VI Congregación de la Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, indicando el flagelo de la guerra que golpea las familias en Oriente Medio y algunas zonas de África. Una guerra que “trae destrucción y multiplica el sufrimiento del pueblo”.

“La esperanza y el progreso son las únicas opciones para la paz. Unámonos, pues, en una oración intensa y con confianza al Señor, una oración que tiene la intención de ser a la vez una expresión de solidaridad con los hermanos Patriarcas y Obispos aquí presentes, que provienen de esas regiones, a sus sacerdotes y fieles, y para todos aquellos que viven allí”, agregó.

A su vez, junto al Sínodo, el Papa dirigió “un sentido llamamiento a la comunidad internacional, para que encuentre una manera efectiva de ayudar a las partes interesadas, a ampliar sus horizontes más allá de los intereses inmediatos y a utilizar los instrumentos del derecho internacional, la diplomacia, para resolver los conflictos actuales”.

Por último, expresó su oración también por África, y por aquellas zonas “que están pasando por situaciones similares de conflicto”. Así encomendó a la Virgen María a quienes sufren.

A.Ramos, Aleteia.org

DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

Ve y vende lo que tienes… Después, ven y sígueme

Sabiduría 7,7-11
Hebreos 4,12-13
Marcos 10,17-30

Este domingo comenzamos la reflexión teniendo en cuenta el texto de la segunda lectura que nos invita a valorar la grandeza de la palabra de Dios. Cada ocho días, en el día del Señor, escuchamos dentro de la celebración eucarística varias lecturas tomadas de la Sagrada Escritura. No hay que perder de vista que es la palabra de Dios la que escuchamos, una palabra que “es viva, eficaz y más penetrante que una espada de doble filo. Llega hasta lo más íntimo del alma,…descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Toda creatura es transparente para ella…”.

Por otra parte la primera lectura y el evangelio nos ayudan a centrarnos en la persona de Jesucristo. Él es esa sabiduría que debe ser preferida a los cetros, tronos, riquezas, al oro, plata, salud y belleza. Poseyendo la sabiduría todos los bienes vienen con ella, sus manos nos traen riquezas incontables. No cabe duda que teniendo a Jesús con nosotros, en nuestro corazón, lo tenemos todo, aunque nos falten los bienes materiales. Pero si tenemos todos los bienes terrenos y no tenemos a Jesús con nosotros, en realidad no tenemos nada.

El evangelio de san Marcos nos presenta a nuestro Señor dialogando con un hombre (el joven rico). La inquietud de aquel hombre era saber qué tenía que hacer para entrar a la vida eterna. La respuesta de Jesús no se hace esperar: “Ya sabes los mandamientos…”. Luego, cuando la persona le replica a Jesús que los mandamientos los ha cumplido desde muy joven, Jesús le responde: “Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”.

Me parece que en estas palabras del Señor tenemos el centro del mensaje de este domingo. No basta con el solo cumplimiento de los mandamientos de la ley de Dios para sentirnos satisfechos con nuestra religiosidad. En realidad la vida cristiana va mucho más allá que una simple observancia de los preceptos divinos. El creyente no sólo se debe preocupar por esto, debe también lograr un desprendimiento pleno de los bienes materiales a fin de poder llenar su corazón de la presencia del Señor Jesús y convertirse en verdadero discípulo suyo.

El hombre del evangelio, al escuchar la invitación de Jesús “se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes”, no fue capaz de desprenderse de su riqueza, su corazón estaba lleno de lo material, y por lo mismo no siguió al Maestro.

El evangelio termina diciendo, en boca de Jesús, que las personas que han sido capaces de dejarlo todo por seguirlo a él, recibirán en esta vida el ciento por uno, y en el otro mundo, la vida eterna. ¡Qué mejor riqueza que ésta! Jesús no se deja ganar en generosidad; él nos da más de lo que nosotros le entregamos. Él es la Sabiduría divina. Teniéndolo a él lo tenemos todo.

Pidamos a Dios Padre en la Eucaristía de este domingo, que la persona de Jesucristo ocupe para cada uno de nosotros el centro de nuestra vida, de tal manera que nuestro corazón no esté apegado a los bienes de la tierra. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

Apoyemos el domingo Mundial de las Misiones

H. Matamoros. Mons. Ruy Rendón invita para que durante este mes de octubre, que ya hemos iniciado, nos permitamos asumir nuestra condición misionera con actividades concretas que nos pueden ayudar a sensibilizarnos: rosario misionero, hora santa misionera y la Colecta del día 18.

 

A todo el Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Matamoros
¡Gracia y Paz!

 

El Papa Francisco en este año, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones, invita a toda la Iglesia a que viva una pasión por el Evangelio, a que constantemente se diga ¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio! (1Cor 9,16). El Evangelio es fuente de alegría, de liberación y de salvación para todos los hombres. La Iglesia es consciente de este don, por lo tanto, no se cansa de proclamar sin cesar a todos «lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos» (1Jn 1,1). De ella, la Palabra, es donde surge la misión de los que son los discípulos misioneros: obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, y laicos, que es llevar a todos a una relación personal con Cristo (cfr. Mensaje del Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones 2015).

Ser misionero en nuestros días es nutrirse de la Palabra de Dios y llevarla a los demás con alegría, impregnando toda la realidad y manifestando el gozo de la salvación. Ser misionero en nuestros días es alimentarse con la gracia que dan los sacramentos, en especial la eucaristía, de donde surge la pasión por llevar a Jesús a los demás. Ser misionero en nuestros días es una invitación clara y directa que nuestro Señor nos hace para anunciar el evangelio del amor, de la paz.

Nuestra Iglesia diocesana que ha asumido la misión permanente como un dinamismo propio, busca llevar la Palabra de Dios a todos los rincones de las comunidades parroquiales con la finalidad de que el mensaje de salvación de Cristo penetre en los corazones de los hombres y mujeres, de los niños, adolescentes, jóvenes y ancianos, y conozcamos el gran amor de Dios.

De esta manera los invito para que durante este mes de octubre, que ya hemos iniciado, nos permitamos asumir nuestra condición misionera con actividades concretas que nos pueden ayudar a sensibilizarnos: rosario misionero, hora santa misionera y la Colecta del DOMUND.

El domingo 18 de octubre en toda nuestra Iglesia celebramos el Domingo Mundial de las Misiones. En este día nuestra responsabilidad es ayudar al Papa Francisco en el proyecto misionero. Es por eso que la colecta que en este día se obtenga en los templos se enviará a Roma para que la misión en los diversos pueblos sea sostenida y el mensaje de Cristo llegue a todos.

Así pues lo que se recaude en ese día, les pido que lo hagan llegar inmediatamente a la Economía diocesana, o depositarlo en la Cta. No. 0150985872 del Banco Bancomer BBVA, a nombre de DIOCESIS DE MATAMOROS, A.R., haciendo llegar la respectiva ficha de depósito.

Pido a Dios que nuestros esfuerzos misioneros den los frutos necesarios para que el mensaje de la salvación llegue a todos los rincones de la tierra.

Dado en la Sede Episcopal de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, en H. Matamoros, Tamaulipas, a los 6 días del mes de octubre de 2015, Año de la Interpretación de la Realidad Diocesana, y de la Vida Consagrada.

 

+Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre

Génesis 2,18-24
Hebreos 2,8-11
Marcos 10,2-16

Las lecturas bíblicas de este domingo nos ofrecen un interesante tema de reflexión presentado en un doble aspecto: El matrimonio en el plan de Dios y el divorcio en el plan del hombre.

El libro del Génesis describe algunas características fundamentales del matrimonio tal como Dios lo diseñó desde el principio: se trata, en primer lugar, de una pareja de seres humanos iguales y, a la vez, diferentes; iguales porque tienen la misma naturaleza, son seres humanos, Dios los ha creado, tienen el mismo origen; la mujer es formada de la costilla del varón, son del mismo barro, digámoslo de esta manera; Adán llega a exclamar: “Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne… Será llamada mujer, porque ha sido formada del hombre”.

El nombre en hebreo de “mujer” es, en la práctica, casi igual que el nombre de “hombre”, es la misma raíz lingüística. Esto nos hace concluir que, tanto el hombre como la mujer, poseen la misma dignidad a los ojos de Dios, su Creador. El varón no es más que la mujer; ambos proceden de Dios, y en Dios tienen una igual grandeza y dignidad. Sin embargo, ambos son diferentes; Jesús responde a la pregunta que le hacen sobre la posibilidad de que el hombre se divorcie de su esposa, diciendo: “desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer”, es decir, seres diferentes, que se complementan el uno y el otro.

Dejar a su padre y a su madre como lo expresa el libro del Génesis y el evangelio de san Marcos: “por eso dejará el hombre a su padre y a su madre…”, significa la fundación de una nueva familia a partir del desprendimiento que, tanto el hombre como la mujer, hacen de sus familias de origen. “Y se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa”, son dos afirmaciones que manifiestan la comunión estrecha e íntima de los dos seres que se convierten en un solo ser por el amor. Esto, sin duda, no es otra cosa que la indisolubilidad del matrimonio en el plan de Dios. En efecto, el amor crea un vínculo tan fuerte y permanente que el ser humano no es capaz de romper: “Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”, expresa Jesús en el evangelio.

¿Qué decir, pues, del divorcio? El divorcio es una realidad con la que nos enfrentamos muy frecuentemente en nuestro tiempo. Sin embargo, hay que decirlo, no tiene origen en Dios, sino más bien en los seres humanos que fallan en dos momentos cruciales: antes de contraer matrimonio y/o después de haber contraído matrimonio. Hay parejas que no debieron haberse casado por diferentes razones: por inmadureces, por la edad, por la rapidez con que lo hicieron, por el poco tiempo de noviazgo, por las presiones externas, por su poca preparación humana y cristiana, por sus falsas motivaciones, etc.

Pero también es cierto que, ya casados, los cónyuges no cuidan, no protegen su vida matrimonial: no hay oración, no hay vida sacramental, no se escucha la Palabra de Dios, no hay amor de donación, se vive el matrimonio con criterios meramente humanos y materiales, con egoísmos, sin capacidad de sacrificio y abnegación, con poca comunicación y fidelidad a la palabra dada. El desenlace es inevitable: divorcio.

La Iglesia, sin embargo, mira con benevolencia y amor, a quienes por diversas circunstancias han llegado a la separación y/o al divorcio. Para ellos(as), el acceso a la Palabra de Dios, a la oración, a las obras de caridad y de compromiso social, la participación en la santa Misa y otras acciones meritorias, serán ocasión para mantener una buena relación con Dios nuestro Señor; quizá el acceso a algunos sacramentos sea complicado (es obvio), pero de todas maneras la Iglesia les ofrece acompañamiento y atención.

Concluimos la reflexión elevando a Dios una súplica fervorosa: Haz, Señor, que cada pareja de esposos contemple en cada Eucaristía tu inmenso amor por todos los seres humanos, a fin de que, a ejemplo tuyo, estén siempre dispuestos a sacrificar sus intereses particulares y a entregar la vida el uno por el otro. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

Misa por la paz en Matamoros

H. Matamoros. Hace un año, en torno a la fiesta de san Francisco de Asís, nos preparábamos para tener, en nuestra Zona Pastoral de Matamoros, la Marcha por la Paz. Este año los invito a que, en la misma sintonía, tengamos una MISA POR LA PAZ el próximo sábado 3 de octubre a las 12:00 horas en la Santa Iglesia Catedral.

Les pido (a los párrocos), que envíen una representación de fieles de su comunidad a fin de poder reunir una significativa asamblea que celebre con fe, esperanza y caridad la eucaristía, teniendo en cuenta esta importante intención; así como ir vestidos de blanco.

Será, además, una buena oportunidad para recibir juntos la imagen del Cristo crucificado (Santo Cristo) que se venera en la Parroquia de San Miguel Arcángel, en Bustamante, N.L., y que está cumpliendo 300 años. Esta imagen permanecerá en nuestra ciudad 24 horas, llegando el sábado a las 12:00 pm y partiendo el domingo 4 de octubre a la 1:00 pm.

Que Santa María, Reina de la paz, siga custodiando nuestros pueblos y nuestras comunidades, y nos ayude a ser promotores e impulsores de la paz.

 

+Mons. Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor

Números 11,25-29
Santiago 5,1-6
Marcos 9,38-43.45.47-48

El Señor nos ofrece, este domingo, varios puntos de reflexión que, sin duda, nos ayudarán enormemente en nuestra vida cristiana.

En primer lugar, y como tema central, el libro de los Números y el evangelio de san Marcos nos ayudan a entender que existen, a nuestro alrededor, muchos hombres y mujeres que, sin ser de “los nuestros”, buscan agradar a Dios y darlo a conocer a través de sus palabras y de su testimonio de vida. ¿Qué actitud tomar hacia ellos? ¿Hay que rechazarlos? ¿Debemos oponernos a la labor que, con rectitud de conciencia, llevan a cabo?

Moisés responde, en la primera lectura, a Josué, cuando Eldad y Medad estaban profetizando en el Pueblo de Israel: “¿Crees que voy a ponerme celoso? Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre todos ellos el espíritu del Señor”. Nuestro Señor, en el evangelio, ante una situación parecida, dice: “No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor”.

Habrá que pedirle al Señor que nos ayude a valorar y reconocer el bien que tantos y tantos seres humanos realizan a favor de los demás. Y, aunque no sean de “los nuestros”, no por ello sus obras carecen de mérito a los ojos de Dios.

Junto con este tema principal, el evangelio de este domingo nos ofrece otro punto de meditación muy interesante. Se trata acerca del mandato que Jesús nos hace de quitar, de nuestro lado, todo aquello que sea, para nosotros, ocasión de pecado. No se trata de interpretar al pie de la letra el texto: “Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela… Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo… Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo…”. En realidad el Señor nos invita a rechazar todo aquello (las ocasiones) que nos pueda(n) hacer caer en pecado.

Por último, atendiendo a la segunda lectura, Dios arremete fuertemente contra todas aquellas personas que se enriquecen, en esta vida, a costa de injusticias practicadas contra los más pobres. Habrá que hacer un serio examen de conciencia para reflexionar acerca de cómo tratamos y cómo correspondemos a quienes colaboran o trabajan con nosotros, o bien, dependen de nosotros.

En la Eucaristía de este domingo ponemos, en las manos del Señor, una oración ferviente por nosotros, a fin de quitar de nuestro corazón los “celos” que, frecuentemente, nos invaden cuando vemos el bien que los demás hacen. Así mismo, pidamos fuerza de voluntad para rechazar todo aquello que pueda ser ocasión para ofender a Dios; no olvidemos, además, suplicarle al Señor que nuestro corazón esté siempre libre de todo apego a los bienes materiales. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos

Sabiduría 2,12.17-20
Santiago 3,16 – 4,3
Marcos 9,30-37

La Palabra de Dios en este domingo nos presenta dos formas de pensar y de actuar diametralmente opuestas, incompatibles la una con la otra. Estas dos maneras de entender la vida y que se reflejan en el comportamiento son: el egoísmo, enmarcado por la soberbia, y el amor, enmarcado por la humildad.

El texto del libro de la Sabiduría (primera lectura) habla de los malvados que buscan a toda costa la destrucción de los justos. La razón por la que buscan acabar con ellos es muy sencilla: los justos con sus palabras y su comportamiento cuestionan el estilo de vida de los impíos, y esto no lo pueden permitir ni aceptar; incluso se atreven a poner a prueba a Dios para ver si toma partido por los buenos: “Si el justo es hijo de Dios, él lo ayudará y lo librará… Sometámoslo a la humillación y a la tortura… Condenémoslo a una muerte ignominiosa, porque dice que hay alguien quien mire por él”.

El apóstol Santiago, en su carta, sigue esta misma temática, contraponiendo a los que tienen la sabiduría de Dios, que son amantes de la paz y que están llenos de virtudes, como la comprensión, la docilidad, la misericordia, y la sinceridad, con aquellos que, aun siendo miembros de las comunidades cristianas, se guían por las malas pasiones, la violencia, la codicia y la ambición.

En el evangelio de san Marcos el Señor Jesús les presenta a sus discípulos un camino de sufrimiento, de cruz, de muerte y de resurrección, todo un estilo de vida que ellos, como seguidores suyos, deberán conocer, aceptar y seguir. Sin embargo, mientras el Maestro los educa, ellos en cambio, van discutiendo por el camino quién de ellos es el más importante. Jesús concluye diciéndonos que, en su propuesta evangélica: “Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”, ejemplificando la enseñanza con la pequeñez de un niño.

En la Eucaristía de este domingo, hagamos el propósito de reflexionar en el camino que Dios nos propone hoy en su Palabra, a fin de comprometernos con Jesús a optar por un estilo de vida acorde con su Evangelio: fidelidad a Dios, paz, comprensión, docilidad, misericordia, sinceridad, aceptación del camino de la cruz, servicialidad y humildad. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

Programa de la Visita del Papa a Cuba

H. Matamoros. El Papa Francisco en su visita apostólica a Cuba. Un equipo de sacerdotes y laicos de la estación de radio Cristo en Línea participarán en estos eventos.

En el equipo que cubrirá la visita del Papa en Cuba, se encuentran el P. Luis E. Buenrostro, Lic. Gabriela Pacheco y Víctor Salazar que pertenecen a nuestra Diócesis. Les iremos compartiendo sus vivencias y seguimiento de la visita en ww.cristoenlinea.com  diocesisdematamoros.org @DiMatamoros

Sábado 19 de septiembre:

16:00 hrs. Recibimiento Oficial en el Aeropuerto Internacional “José Martí”.
17:00 hrs. Salida hacia la sede de la Nunciatura Apostólica.
18:00 hrs. Alojamiento en la Nunciatura Apostólica.
Tarde y noche. Programa privado.

Domingo 20 de septiembre:

08:00 hrs. Salida hacia la Plaza de la Revolución.
08:20 hrs. Llegada a la Plaza de la Revolución. Recorrido de Su Santidad entre el pueblo congregado.
08:30 hrs. Llegada a la Sacristía.
09:00 hrs. Santa Misa en la Plaza de la Revolución.
11:15 hrs. Concluye la Santa Misa. Regreso a la Sacristía.
11:30 hrs. Regreso a la Nunciatura Apostólica.
12:30 hrs. Almuerzo privado.
15:45 hrs. Salida hacia el Palacio de la Revolución.
16:00 hrs. Llegada de Su Santidad al Palacio de la Revolución. Saludo a las delegaciones.
17:15 hrs. Salida hacia la Catedral de La Habana.
17:30 hrs. Visita a la Catedral de La Habana. Plegaria de las Vísperas con sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas.
18:30 hrs. Saludo a jóvenes y claustro en el Centro Cultural Padre Félix Varela.
18:45 hrs. Regreso a la Nunciatura Apostólica. Noche Programa privado.

Lunes 21 de septiembre:

07:30 hrs. Salida hacia el Aeropuerto Internacional “José Martí”.
07:50 hrs. Llegada al Aeropuerto Internacional “José Martí”
08:00 hrs. Despegue de la aeronave hacia Holguín.
09:20 hrs. Llegada al Aeropuerto Internacional de Holguín “Frank País”.
09:30 hrs. Salida hacia la Plaza de la Revolución “Calixto García”.
10:00 hrs. Llegada a la Plaza. Recorrido de Su Santidad entre el pueblo congregado.
10:15 hrs. Llegada a la Sacristía.
10:30 hrs. Santa Misa en la Plaza de la Revolución “Calixto García”.
12:30 hrs. Concluye la Santa Misa.
12:45 hrs. Salida hacia el Obispado de Holguín.
13:00 hrs. Almuerzo privado
15:30 hrs. Salida hacia la Loma de la Cruz.
15:45 hrs. Visita a la Loma de la Cruz.
16:00 hrs. Salida hacia el Aeropuerto Internacional de Holguín “Frank País”.
16:40 hrs. Despegue de la aeronave hacia Santiago de Cuba.
17:30 hrs. Llegada al Aeropuerto Internacional de Santiago de Cuba “Antonio Maceo”.
17:40 hrs. Salida hacia el antiguo Seminario San Basilio Magno.
18:20 hrs. Alojamiento en el antiguo Seminario San Basilio Magno.
19:00 hrs. Encuentro privado con los Obispos.
19:40 hrs.Traslado hacia la Basílica Menor del Santuario Nacional Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. Oración a la Virgen de la Caridad del Cobre.
20:00 hrs. Regreso al lugar de alojamiento.
Noche Programa Privado.

Martes 22 de septiembre:

08:00 hrs. Santa Misa en la Basílica Menor del Santuario Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
10:00 hrs. Concluye la Santa Misa.
10:15 hrs. Salida hacia la Catedral de Santiago de Cuba.
11:00 hrs. Visita a la Catedral de Santiago de Cuba. Encuentro con las familias cubanas.
11:30 hrs. Bendición a la ciudad de Santiago de Cuba.
11:35 hrs. Salida de Su Santidad hacia el Aeropuerto Internacional “Antonio Maceo”.
12:15 hrs. Ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional “Antonio Maceo”.
12:30 hrs. Despegue de la aeronave.

 

 

 

 

 

Colecta especial para la Pastoral de la Movilidad Humana

H. Matamoros. Colecta especial este próximo domingo 20 de septiembre en todos los templos de nuestra Diócesis de Matamoros, con la finalidad de que apoyemos esta pastoral .

 

A todo el Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Matamoros
¡Gracia y paz!

 

Recientemente, el primer domingo de septiembre, hemos celebrado en nuestro país el día del migrante. Ese día reflexionamos aquellas palabras “era forastero y me hospedaron” (Mt 25,35), las cuales nos hacían ver nuestra condición de migrantes por este mundo. En tal ocasión el Papa Francisco hizo un llamado a todo el mundo a fin de sensibilizarnos ante la realidad tan dura de los migrantes que huyen de la guerra y la pobreza, invitándonos a todos a que vivamos la palabra de Dios: “En verdad les digo que cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25,40).

Nuestra Iglesia diocesana vive intensamente el drama de muchos hermanos y hermanas migrantes que pasan por nuestras tierras, ya sea para buscar una mejor esperanza de vida o para quedarse en nuestros pueblos cuando, por diversas circunstancias, son deportados.

Esta situación, como ustedes bien saben, ha sido muy bien atendida a través de la Comisión de Pastoral Social en su Dimensión de Pastoral de Migrantes, recibiendo en las dos casas, la de Reynosa y la de Matamoros, aproximadamente 25,000 personas al año. Se busca apoyar a los migrantes para que puedan regresar a sus casas, o bien proveer de alimento, vestido y hospedaje necesarios a quienes se quedan en estos lugares.

Es ardua la labor, por eso les pido que hagamos una colecta especial este próximo domingo 20 de septiembre en todos los templos de nuestra Diócesis de Matamoros, con la finalidad de que apoyemos esta pastoral y hagamos conciencia de que nuestros hermanos nos necesitan. Lo que se recaude en cada comunidad deberá ser depositado en la Cta. No. 0150985872 del Banco Bancomer BBVA a nombre de DIOCESIS DE MATAMOROS, A.R. De igual manera les pido que informen a la Economía diocesana sobre el depósito efectuado, enviando la respectiva ficha bancaria, o bien pueden entregarlo directamente a la Economía diocesana.

Elevo a Dios mi oración por todos los migrantes que llegan a nuestra diócesis, para que los proteja y asista en todo momento y que cada uno de nosotros sea signo de la misericordia del Padre que acoge, protege y ama.

Dado en la Sede Episcopal de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, en H. Matamoros, Tamaulipas, a los 14 días del mes de septiembre de 2015, Año de la Interpretación de la Realidad Diocesana, y de la Vida Consagrada.


+Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

 

Candidaturas al Diaconado Permanente

H. Matamoros. El Sr. Obispo invita a participar en la celebración eucarística que se llevará a cabo el próximo sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas en la Santa Iglesia Catedral.

 

A todo el Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Matamoros
¡Gracia y paz!

 

Los diáconos participan de una manera especial en la misión y la gracia de Cristo. El sacramento del Orden los marca con un sello (carácter) que nadie puede hacer desaparecer y que los configura con Cristo que se hizo “diácono”, es decir, servidor de todos. Corresponde a los diáconos, entre otras cosas, asistir al obispo y a los presbíteros sobre todo en la celebración eucarística y en la distribución de la sagrada comunión, proclamar el evangelio y predicar, asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, presidir el sacramento del bautismo y las exequias, así como también realizar diversos servicios de caridad.

En el proceso que llevamos como Iglesia diocesana, el Instituto Diaconal se ha encargado de formar a quienes, llamados por Dios, desean llegar a ser diáconos permanentes que sirvan con una entrega generosa. De esta manera, dieciséis aspirantes serán admitidos como candidatos al Sagrado Orden del Diaconado.

Por esta razón invito a la comunidad diocesana a participar en la celebración eucarística que se llevará a cabo el próximo sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas en la Santa Iglesia Catedral.

Pido a Dios que la siguiente etapa formativa sea de gran provecho para cada uno de ellos, pero sobretodo sea para el bien de nuestra Iglesia.

Dado en la Sede Episcopal de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, en H. Matamoros, Tamaulipas, a los 14 días del mes de septiembre de 2015, Año de la Interpretación de la Realidad Diocesana, y de la Vida Consagrada.

 

+Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

 

DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?

Isaías 50,5-9
Santiago 2,14-18
Marcos 8,27-35

A partir de una pregunta básica y fundamental que Jesús hace a sus discípulos: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”, la Palabra de Dios de este domingo nos ofrece un interesante tema de reflexión que, sin lugar a dudas, no es fácil de comprender. Se trata del camino de la cruz que Jesús asume en su vida y que todo discípulo suyo deberá también recorrer.

Comencemos meditando en las palabras que el profeta Isaías expresa en la primera lectura. Isaías habla de un personaje misterioso que acepta, en su persona, el sufrimiento provocado por otros: “Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que tiraban de la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos”. El sufrimiento de este Siervo de Dios no es un sufrimiento sin sentido; para empezar, debemos decir que Dios no lo abandona, así concluye el texto del profeta: “El Señor es mi ayuda…”. Una primera gran enseñanza es considerar que, en las situaciones de sufrimiento, Dios nos asiste, no nos abandona, aunque parezca lo contrario.

A la luz del evangelio de este domingo, entendemos que este personaje es nada menos que Jesús, nuestro Salvador. En efecto, todo comienza con la o las preguntas que el Señor hace a sus discípulos acerca de su persona. Primero: “¿quién dice la gente que soy yo?”; y luego: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Jesús también, a ti y a mí, nos sigue haciendo la misma pregunta. Él espera una respuesta personal de fe, una respuesta que brote de la propia experiencia, no una respuesta de memoria, aprendida en algún manual de catecismo. Simón Pedro respondió en aquella ocasión: “Tú eres el Mesías”. ¿Cuál es ahora nuestra respuesta…?

Nuestro Señor, después de escuchar a Pedro, expresa a sus discípulos que, aún siendo el Mesías, le espera un camino de dolor que lo llevará a la muerte y a la resurrección. Pedro intenta disuadirlo, lo que le hace merecedor de un fuerte reproche de parte de Jesús: “¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres”. A nosotros también nos pasa lo mismo que a Pedro. Quisiéramos una vida sin sufrimiento, sin muerte, pero, sencillamente, la vida sin cruz no existe. Jesús nos lo dice con toda claridad y honestidad: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga…”.

No podemos, por último, dejar de meditar el texto del apóstol Santiago que viene a complementar la reflexión acerca de la respuesta de fe que le damos a Jesús, quien hoy nos ha preguntado acerca de lo que significa él en nuestra vida. A las palabras que responden su pregunta, no debemos olvidar la importancia de nuestras obras de caridad que, sin duda, respaldan “eficazmente” la fe profesada.

Le suplicamos al Señor este domingo en la Eucaristía que, nuestra fe profesada con palabras, se vea acompañada de fortaleza en el sufrimiento y de caridad en el trato a los hermanos. Amén.

 

+ Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

 

 

 

Nuevos nombramientos

H. Matamoros. En un comunicado Mons. Ruy Rendón informa sobre los nuevos nombramientos dados este verano.

Les informo todos los nombramientos dados este verano hasta el día de hoy.

  1. Pedro Contreras Hernández (Prot. No. 0973/2015): Párroco de Nuestra Señora del Refugio (Matamoros).
  1. Mons. Ignacio Loth Vaquera Gallardo (Prot. No. 1178/2015): Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe (Reynosa).
  1. Martín Amaya Hernández (Prot. No. 1177/2015): Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe (Valle Hermoso).
  1. Leonardo Zavala Ramírez: Director Espiritual del Seminario Menor (Prot. No. 1005/2015); Responsable de la Dimensión diocesana de la Pastoral Vocacional (Prot. No. 1006/2015).
  1. Rubén Becerra Ruiz (Prot. No. 1174/2015): Párroco de San Felipe de Jesús (Reynosa).
  1. Milton Faustino Lima Solís (Prot. No. 1007/2015): Director Espiritual del Instituto de Filosofía.
  1. Jorge Molina Fiscal (Prot. No. 1175/2015): Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe (San Fernando).
  1. Augusto Hernández Ramírez: Vicario de la Parroquia de San José (Reynosa) (Prot. No. 1117/2015); Auxiliar de la Dimensión diocesana de la Pastoral Vocacional (Prot. No. 1118/2015).
  1. Alberto Del Ángel Vargas (Prot. No. 1175-2/2015): Vicario de Nuestra Señora de Guadalupe (San Fernando).
  1. Lisandro Torres Zamarripa (Prot. No. 1122/2015): Responsable de la Dimensión diocesana de la Pastoral Juvenil.
  1. Isidoro Becerra Martínez (Prot. No. 1167/2015): Asesor Eclesiástico de la Universidad del Noreste de México, Unidad Valle Hermoso.
  1. Diác. Mario Alberto Correa Ledezma (Prot. No. 1130/2015): Parroquia San Francisco de Asís (Matamoros).
  1. Diác. Santiago Franco Melchor (Prot. No. 1132/2015): Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes (Matamoros).
  1. Diác. Luis Alberto Fiscal Reyes (Prot. No. 1131/2015): Parroquia de Santa Ana (Cd. Camargo).
  1. Juan Armando Pérez Rodríguez (Prot. No. 1261/2015): Párroco de San José Obrero (Matamoros).
  1. Francisco Javier Fernández Jasso: Vicario de Nuestra Señora del Refugio (Matamoros) (Prot. No. 1187/2015); Capellán de la Secundaria Gabriela Mistral (Prot. No. 1188/2015).
  1. Francisco Nieto Rentería: Rector de la Rectoría San Felipe de Jesús (Matamoros) (Prot. No. 1223/2015); Responsable de la Dimensión diocesana de la Formación Permanente de los diáconos (Prot. No. 1224/2015); Responsable de la Dimensión diocesana de la Animación Bíblica de la Pastoral (Prot. No. 1225/2015).
  1. Vicente López González (Prot. No. 1259/2015): Párroco de la nueva parroquia La Medalla Milagrosa (Matamoros).
  1. Arturo Moreno Loza, MNM (Prot. No. 1256/2015): Párroco de El Señor del Rescate (Matamoros).
  1. Luis Alberto Mata Patiño (Prot. No. 1228/2015): Responsable de la Pastoral Castrense.
  1. José de Jesús López Montoya (Prot. No. 1230/2015): Adscrito a la Parroquia de Guadalupe (Matamoros).
  1. Diác. Julio César Loera Salazar (Prot. No. 1254/2015): Parroquia de Nuestra Señora de San Juan (Matamoros).

Así mismo, les informo que he nombrado a:

  1. Mons. Ramón Cantú Rodríguez (Prot. No. 1219/2015): Vicario Episcopal de la Zona Valle Hermoso.
  1. Carmen Flores Torres (Prot. No. 1218/2015): Vicario Episcopal de la Zona Reynosa.
  1. Juan Armando Pérez Rodríguez (Prot. No. 1217/2015): Vicario Episcopal de la Zona Matamoros.

Agradezco a cada uno de los padres y diáconos su disponibilidad para emprender nuevos desafíos en estos servicios diocesanos que les estamos encomendando. Le pido a la Santísima Virgen María, Nuestra Señora del Refugio, que siga intercediendo ante su Hijo Jesucristo por esta Iglesia que peregrina en la Diócesis de Matamoros.

Dado en la Sede Episcopal de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, en H. Matamoros, Tamaulipas, a los 10 días del mes de septiembre de 2015, Año de la Interpretación de la Realidad Diocesana, y de la Vida Consagrada.

 

+Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros