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¿Qué son las Obras Misionales Pontificias?

Las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México son un instrumento del Papa y los obispos de México, fueron instituidas para “infundir en los católicos, desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero, y de recoger eficazmente los subsidios para bien de todas las misiones, según las necesidades de cada una” (Redemptoris missio, 38).

Las Obras Misionales Pontificias son cuatro:

• La Obra Misional Pontificia de la Propagación de la Fe (PF). Tiene como finalidad suscitar el interés por la evangelización en todos los sectores del Pueblo de Dios, para promover en las Iglesias locales la ayuda, tanto espiritual como material y el intercambio de personal apostólico.

En México, esta Obra es la impulsora del programa de la Liga Misional Juvenil (LMJ), la cuál está dirigida específicamente a informar, formar, animar y propiciar la cooperación misionera entre los jóvenes de la Iglesia Mexicana.
tiene como finalidad suscitar el interés por la evangelización en todos

• La Obra Misional Pontificia de la Infancia misionera, llamada en México Infancia y Adolescencia Misionera (IAM). Tiene como finalidad ayudar a los educadores a despertar progresivamente en los niños y adolescentes la conciencia misionera, animándolos a compartir su fe así como los medios materiales para que “los niños ayuden a los niños” que viven en las regiones y las Iglesias más necesitadas. Asimismo, la IAM busca promover las vocaciones misioneras desde temprana edad.

• La Obra misional pontificia de San Pedro apóstol, llamada en México Obra de San Pedro Apóstol (OSPA). Tiene como finalidad sensibilizar al pueblo cristiano sobre la importancia del clero local en los territorios de misión, invitándolos a colaborar espiritual y materialmente en la formación de los candidatos al sacerdocio y a la vida consagrada.

• La Pontificia Unión Misional (PUM). Busca difundir en los seminarios, presbiterios, casas de formación y en los institutos laicales de México el espíritu auténticamente universal y misionero en la animación, formación y cooperación; quiere ser el alma que anima y propone procesos integrales, graduales y creativos de formación y animación misionera en nuestro país al servicio de los seminarios, presbiterios, casas de formación y asociaciones laicales con dimensión misionera.

En México, esta Obra es la impulsora del programa de la Unión de Enfermos Misioneros (UEM), la cuál está dirigida específicamente a los visitadores y enfermos, quienes pueden ofrecer su enfermedad o sufrimientos por las misiones.

Objetivos

• Promover el espíritu de misión universal en la Iglesia que peregrina en México.

• Alentar a todos los bautizados a que cooperen material y espiritualmente en la obra de la Evangelización.

• Cooperar en la preparación de animadores misioneros que trabajen en las Iglesias particulares.

• Cooperar en el incremento de las vocaciones misioneras nativas.

• Infundir en el presbiterio local la conciencia misionera.

Tiene como finalidad suscitar el interés por la evangelización en todos los sectores del Pueblo de Dios, para promover en las Iglesias locales la ayuda, tanto espiritual como material y el intercambio de personal apostólico.

En México, esta Obra es la impulsora del programa de la Liga Misional Juvenil (LMJ), la cuál está dirigida específicamente a informar, formar, animar y propiciar la cooperación misionera entre los jóvenes de la Iglesia Mexicana.

 

 

Mons. Romero: un Santo sin fronteras

El cardenal Gregorio Rosa Chávez participó en el evento “Romero Comunicador” organizado por SIGNIS y el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, en memoria del sacerdote mártir salvadoreño, que será elevado a los altares el 14 de octubre, en Roma.

En la víspera de la Canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, SIGNIS (Asociación Católica Mundial para la Comunicación), en colaboración con el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, convocó en Roma a periodistas, comunicadores y estudiantes de comunicación para reflexionar sobre uno de los mayores santos de nuestra era: un sacerdote que entregó su vida al servicio de la Evangelización y defensa de los derechos humanos, luchando especialmente por los más pobres de la sociedad salvadoreña y que fue asesinado mientras celebraba la Eucaristía,  el 24 de marzo de 1980, a la edad de 62 años.

Un comunicador nato

Vatican News conversó con el cardenal Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de San Salvador y uno de los ponentes de este evento, quien profundiza sobre la faceta de “comunicador nato” de Romero, “un Santo sin fronteras religiosas ni ideológicas”; un hombre de gran carisma y empatía social, que no dudó en utilizar los medios de comunicación como la radio, para difundir y potenciar el mensaje de Cristo con sus profundas homilías y mensajes que el pueblo escuchaba a través de las ondas.  

En su ponencia, el purpurado destacó algunos rasgos característicos de la personalidad del Beato que también se perciben en la del Papa Francisco:  son hombres de diálogo que no temen el contacto con los pobres; al contrario, viven y trabajan para ellos; ambos son de Latinoamérica y su estilo de Evangelización que apuesta por una “Iglesia en salida”, es muy similar.

Décadas después de la muerte del Arzobispo salvadoreño, el mundo será testigo, el 14 de octubre, del momento histórico en el que este mártir asesinado por odio a la fe, será elevado a los altares. 

Llevar la Palabra de Dios al mundo también es comunicar

Romero fue un gran comunicador hasta el final, y en este contexto, el cardenal Chávez destaca que el sacerdote “soñaba un mundo para compartir” y por ello comunicó siempre la Palabra de Dios, el Magisterio de la Iglesia, los sacramentos y los valores sociales como la fraternidad y la solidaridad: sin duda, se trata de un legado espiritual enorme que, incluso años después de su martirio, continúa dando frutos.

En el evento también intervinieron, Julián Filochowski; fundador y presidente de Archbishop Romero Trust, un centro de documentación con sede en Reino Unido; y Helen Osman, presidenta del Consejo Directivo de SIGNIS. En representación del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, acudió la Profesora Nataša Govekar, Directora de la Dirección Teológico-Pastoral.

 

Sofía Lobos- Ciudad del Vaticano – VN

 

 

XXVIII Domingo Ordinario, ciclo B, 2018

Si quieres ser perfecto (cf. Mc 10, 17-30)

Todos queremos realizarnos y ser felices. Y deseamos que esto dure para siempre ¿Verdad? También el chavo del que nos habla el Evangelio aspiraba a lo grande. Por eso, cuando vio a Jesús, corrió hacia él y de rodillas le preguntó: “Maestro bueno ¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?”. Así le pedía esa sabiduría que es preferible a la riqueza, a la salud y a la belleza, ya que su resplandor no se apaga y con ella se alcanzan los verdaderos bienes[1].

Entonces Jesús le echa la mano. Para eso comienza haciéndole ver quién es él. Jesús no es un filósofo más o un líder moral entre muchos, sino Dios; la bondad y la sabiduría misma; el Creador de todas las cosas que, por amor, se ha hecho uno de nosotros para salvarnos y mostrarnos el camino de la vida; una vida que, como dice el Papa: “no es sólo la vida del más allá, sino que es la vida plena, realizada, sin límites”[2] ¿Cómo se alcanza esa vida? Siguiendo sus Mandamientos.

Por eso Jesús le dice al joven: “Si quieres entrar en la vida, guarda los Mandamientos”, a lo que él responde que los ha guardado desde pequeño, como diciendo: “¿Qué más me falta?”. Y es que frente a Jesús, aquél chavo descubre que, como dice san Beda: “no es suficiente la observancia de la Ley para los que desean ser perfectos”[3] ¡Jesús vino a llevar los Mandamientos a su plenitud!

Entonces, mirándolo con amor, Jesús responde a su deseo; lo invita a seguirlo por el camino de un amor perfecto, dando el primer paso: compartir sus riquezas con los más necesitados. Así le hace ver, como dice Teofilacto, que “hay que usar de las riquezas en lo que es necesario y útil”[4]. Y nada más necesario y útil que invertirlas en las personas.

Sin embargo, al oír esto, el chavo, que era bueno, se entristeció y se fue apesadumbrado. Le tiraba a lo grande, pero sus riquezas, como un ancla, no le permitieron seguir adelante. No estuvo dispuesto a compartir. Se quedó con sus cosas, pero se quedó triste ¿Qué le faltó? Comprender que para recorrer el camino del amor perfecto necesitamos la ayuda de Dios, cuya Palabra es viva y eficaz[5].

Es lo que Jesús hace ver a los discípulos cuando les dice que para Dios todo es posible. Sólo él puede ayudarnos a liberarnos del egoísmo y convertirnos de la codicia a la caridad, como dice san Beda[6]. Comprendiéndolo, acudamos al Señor que nos sale al encuentro en su Palabra, sus sacramentos y la oración, y supliquémosle: “Enséñanos a ver lo que es la vida”[7]. Él puede ayudarnos a tener clara la meta, a entender que este mundo es transitorio[8], y a dar a cada cosa su lugar. Él puede darnos la fuerza para estar dispuestos a compartir lo que somos y tenemos con los demás.

¿Y qué es lo que tenemos? ¡Tantas cosas! Vida, tiempo, sensibilidad, inteligencia, capacidad de amar, conocimientos, experiencias, fe, algunos bienes. Compartámoslos con la familia, con los amigos, con los compañeros de escuela o de trabajo, y con los más necesitados, para ayudarles a tener una vida digna, a realizarse, a encontrar a Dios y a ser felices. Entonces alcanzaremos la vida por siempre feliz que sólo Dios puede dar.

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

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[1] Cf. 1ª Lectura: Sb 7,7-11.
[2] Ángelus, Domingo 11 de octubre de 2015.
[3] In Marcum, 3, 40.
[4] Catena Aurea, 7017.
[5] Cf. 2ª Lectura: Hb 4,12-13.
[6] Cf. In Marcum, 3, 40.
[7] Cf. Sal 89.
[8] Cf. Aclamación: Mt 5, 3.

 

 

El Video del Papa / Octubre 2018

El diablo es un seductor. Por eso, sin darnos cuenta, lo dejamos entrar en nuestras vidas. Y también en la vida de la Iglesia. Para luchar contra la fuerza del mal y proteger a la Iglesia el Papa nos pide este mes de octubre que recemos el Rosario a la Virgen María y la oración al Arcángel San Miguel. ¿Nos unimos todos a esta petición?

“El diablo se presenta poderosamente. Te trae regalos. Pero tú no sabes qué hay dentro. Renuevo la invitación a todos a rezar el Rosario todos los días en octubre, concluyendo con la antífona Bajo tu protección y la oración a San Miguel Arcángel, para repeler los ataques del diablo que quiere dividir a la Iglesia.”

Oración al Arcángel San Miguel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén

Oración “Bajo tu amparo Santa Madre de Dios”

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

 

 

XXVII Domingo Ordinario, ciclo B, 2018

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre (cf. Mc 10, 2-16)

Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros ¿Y cómo no va a amarnos y a querer lo mejor para nosotros si él nos creó? ¡Somos suyos! Por eso él, que sabe lo que hace, nos hizo, no para vivir solos, sino en relación con las demás criaturas. Y quiso que esta relación alcanzara su culmen en la unión del hombre y la mujer[1].

Sin embargo, esta relación no siempre es fácil ¿Por qué? Porque al desconfiar de él y pecar nos encerramos en nosotros mismos y nos distanciamos de él y de los demás. Y aunque él se hizo uno de nosotros en Jesús para salvarnos, aún experimentamos las consecuencias de esa herida; una inclinación al mal llamada “concupiscencia”[2].

De ahí que con frecuencia nos sorprendamos hablando y actuando de forma que nos dañamos a nosotros mismos y a los demás. Como aquél a quien su mujer le pregunta: “Crees en el amor a primera vista”, y éste le contesta: “¡Claro! Si te hubiera visto dos veces no me caso contigo”. O como la mujer que le dice al marido: “Me recuerdas al mar”. Entonces, orgulloso, contesta: “Tanto me admiras”, a lo que ella responde: “No. Me mareas”.

Hay situaciones en el matrimonio que llegan a ser tan graves que se hace inevitable y hasta necesaria la separación, ya que ponen en serio peligro el bien físico, emocional o moral del cónyuge más débil o de los hijos, como reconoce el Papa[3]. Sin embargo, debe agotarse hasta el último recurso y ver si realmente la separación es necesaria.

Pero, ¿cómo enfrentar los otros problemas que no ponen en grave riesgo el bien físico, emocional o moral de los esposos o de los hijos? Teniendo presente lo que Jesús, que elevó la unión del hombre y la mujer a sacramento, nos dice: no es lícito separar lo que Dios unió.

Quizá nos cueste trabajo entenderlo, sobre todo en una época en la que lo más importante es sentirse a gusto y hacer a un lado lo que nos incomode. Por eso Jesús nos hace ver que para comprender lo que nos enseña necesitamos ser sencillos y confiar en él. Es lo que nos hace ver cuando dice: “Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él”.

En la vida siempre habrá momentos difíciles. El propio Jesús lo experimentó. Pero permaneciendo fiel al amor a Dios y a nosotros ha llevado a muchos a la gloria[4]. Él nos da ejemplo. Permaneciendo fieles al amor en los momentos más difíciles, podremos sacar adelante a nuestra familia.

¡Por favor!, cuando enfrentemos penas y problemas no tomemos decisiones precipitadas. Porque al no ver con claridad corremos el riesgo de decidir cosas de las que después podemos lamentarnos al ver el daño que nos provocan a nosotros y a los hijos.

Por nuestro bien, por el bien de la familia y de toda la sociedad, hagámosle caso a Jesús. Sepamos perdonar, reconciliarnos y seguir adelante[5]. Para eso, dejemos que él nos ayude a través de su Palabra, de sus sacramentos y de la oración. De esta manera, como dice san Beda, nos dará su bendición[6]. Así, con su fuerza, podremos seguir su camino, que hace posible que seamos dichosos y nos vaya bien[7].

 

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

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[1] Cf. 1ª Lectura: Gn 2, 18-24.
[2] Cf. Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 418.
[3] Cf. Cf. Audiencia General, 24 junio 2015.
[4] Cf. 2ª Lectura: Hb 2, 9-11.
[5] Cf. Aclamación: 1 Jn 4, 12.
[6] Cfr. In Marcum, 3, 40.
[7] Cf. Sal 127.

 

 

XXV encuentro nacional de pastoral de la comunicación: “Crucemos a la otra orilla”

Participan 40 diócesis de México, más de 100 comunicadores entres laicos, religiosas, sacerdotes y obispos con una meta: cómo el joven en esta actualidad hipermoderna, puede con la ayuda de los medios y nuevas tecnologías tener un encuentro consigo mismo, con Cristo, con la comunidad y con la Iglesia.

Este encuentro es una de las iniciativas de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación y para esta edición, con apoyo de la Universidad Anáhuac.

Se desarrolla en las instalaciones del centro diocesano de formación integral del 1 al 5 de octubre en la ciudad de Toluca, México, donde especialistas en la materia exponen, dialogan, platican y muestran acciones concretas de formas comunicativas.

Nuestra Diócesis de Matamoros está representada en este espacio por la Lic. Gabriela Pacheco y por el Pbro. Luis Enrique Buenrostro, miembros del equipo de Comunicaciones.

Sigamos en oración y participando en la construcción de un mundo major.

Más info: http://encuentro-comunicadores.cepcom.org.mx/ocio-satisfaccion-y-violencia-realidad-virtual-en-mexico/

 

 

 

Próxima ordenación sacerdotal

La Diócesis de Matamoros, la Parroquia María Madre de la Luz y la Familia Martínez se complacen en inviter a la celebración eucarística en la que recibirá el orden del presbiterado el Diácono Roberto Martínez Perfecto.

Esta ordenación se llevará a cabo en la Catedral de Matamoros por la imposición de manos y oración consacratoria de Mons. Eugenio Lira, VI Obispo de Matamoros, el día 22 de octubre de 2018 en punto de las 6:00 pm.

Sigamos orando por las vocaciones sacerdotales presentes y futuras para bien de nuestras comunidades.

 

“El Señor está sobre mí
porque me ha ungido,
me ha enviado a dar la Buena nueva”

Isaías 61,1

 

 

 

Misa en ciudad Camargo, Tamaulipas, como parte del 60 aniversario de la Diócesis

En cada municipio de las Zonas Pastorales de la Diócesis habrá celebraciones como parte del Jubileo por el LX aniversario de la fundación de nuestra Diócesis.

El próximo viernes 26 de octubre de 2018 toca el turno al Municipio de Camargo. Dios mediante será en la Parroquia de Santa Ana de la ciudad de Camargo. Daremos inicio con Hora Santa a las 11:00 am, para luego concelebrar la Misa a las 12:00 pm y concluir con una verbena popular.

Se invita a toda la comunidad diocesana y en especial a los hermanos de la Zona Pastoral correspondiente dando gracias al Señor por los beneficios recibidos.

 

 

Retiro de sanación interior en ciudad Reynosa

Del 26 al 28 de octubre en las instalaciones del Centro de Negocios en Cd, Reynosa, Tamaulipas, se llevará a cabo el tercer retiro de sanación y liberación interior. Una oportunidad de reconciliarte contigo mismo, con Dios y con quien te rodea. Te esperamos!

 

 

XXVI Domingo Ordinario, ciclo B, 2018

El que no está contra nosotros está a favor nuestro (cf. Mc 9,38-43.45.47-48)

“Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre –dijo Juan a Jesús–, y como no es uno de los nuestros se lo prohibimos”. Aquella persona estaba haciendo el bien, pero a Juan le pareció que, por no ser de su grupo, debía prohibírselo. Sin darse cuenta, el joven apóstol había caído en una terrible tentación: la tentación de discriminar, excluir y marginar.

Por desgracia esta tentación puede seducirnos a todos, aún con muy buenas intenciones ¡Es tan común discriminar, excluir y marginar a los que no sienten, piensan y actúan como nosotros; a los que no son de nuestra raza, de nuestra nación, de nuestra edad, de nuestro círculo social, de nuestro grupo o de nuestra religión!

¿Y a dónde nos lleva esto? A la división y a la confrontación. Por eso, la discriminación, la exclusión y la marginación son causa de escándalo en un mundo necesitado de unidad. Y el escándalo es mayor cuando los que discriminan, excluyen y marginan se dicen cristianos. “Un cristiano incoherente –dice el Papa Francisco– hace mucho mal”[1].

Para ayudarnos a comprender las cosas y hacerlas bien, Jesús dice: “Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor” ¡Cómo necesitamos entenderlo en casa, en la escuela, en el trabajo, en la Iglesia y en la convivencia social e internacional! Así descubriremos que siempre es más lo que nos une que lo que nos separa. Que, como dice san Beda: “no debemos oponernos al bien de cualquier parte que venga, sino procurarlo”[2].

Dios, creador de todas las cosas, es fuente de todo bien. Y él, como hizo con los ancianos de Israel, puede comunicar su Espíritu a quien desee, como reconoció Moisés, quien lejos de sentir celos, exclamó: “Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre todos ellos el espíritu del Señor”[3].

Ojalá todos hiciéramos el bien, independientemente de nuestro origen, edad, posición social y creencias. Ojalá todos fuéramos capaces de compartir lo que somos y tenemos, como nos exhorta Santiago al hacernos ver el daño que provoca acumular riquezas a costa de explotar, defraudar y olvidar las necesidades del prójimo[4].

No perdamos de vista la meta: la unión definitiva con Dios, que nos hace por siempre felices. Para eso nos creó, para eso, después de nuestra caída, se hizo uno de nosotros en Jesús a fin de rescatarnos del pecado, unirnos a sí mismo en su Iglesia, darnos su Espíritu y hacernos hijos suyos.

Él ha hecho su parte; a nosotros toca hacer la nuestra, viviendo como hijos suyos y hermanos de todos. Es lo que Jesús enseña cuando nos pide que quitemos de nosotros lo que sea ocasión de pecado, como el atender más a lo que nos separa que a lo que nos une; el apego a las riquezas, a los placeres, a las malas amistades y a las adicciones; las mentiras, las injusticias, los chismes, las envidias, los rencores, la corrupción, la indiferencia, la discriminación, el racismo, el rechazo a los extranjeros y la violencia.

Quizá nos cueste trabajo ¡Ánimo! Acudamos al Señor a través de su Palabra, de sus sacramentos y de la oración, y pidámosle que nos preserve de la soberbia[5], que engendra la discriminación, la exclusión y la marginación, y que nos ayude a reconocer y a valorar cualquier gesto e iniciativa de bien, venga de donde venga, y a buscar lo que nos une a los demás, teniendo presente que: “Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor”.

+Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

[1] Homilía, 27 de febrero de 2014, en Santa Marta.
[2] In Marcum, 3, 39.
[3] Cf. 1ª Lectura: Nm 11, 25-29.
[4] Cf. 2ª Lectura: St 5, 1-6.
[5] Cfr. Sal 18.

 

 

Solidaridad con los hermanos de Sinaloa

Al clero y a los fieles de la Diócesis de Matamoros:

Como ustedes saben, el Estado de Sinaloa se encuentra muy afectado a causa de las intensas lluvias provocadas por la depresión tropical 19-E, que han ocasionado la evacuación de más de 16 mil personas y daños en viviendas, autos y campos agrícolas, particularmente en 11 de sus 18 municipios, que conforman las Diócesis de Culiacán y de Ciudad Obregón, Sonora.

Ante esta desgracia que están viviendo muchos hermanos nuestros, el Señor nos pide hacer algo (cf. Lc 10, 25-37). Por eso, además de orar por ellos, les invito a que les demos una mano a través de una colecta especial que puede llevarse a cabo en las parroquias y rectorías, o haciendo un depósito a la  cuenta de Cáritas Mexicana I.A.P., BBVA Bancomer, cuenta: 0123456781 CLABE: 012 180 00123456781 5. Si alguien requiere recibo deducible puede enviar sus datos fiscales y la imagen de su ficha de depósito al correo: emergencias@ceps.org.mx Tel/Fax: 01800-685-27-28; (0155) 5563 6543/5563 1604.  

En caso de que los señores párrocos, administradores y rectores decidan llevar a cabo una colecta especial, les ruego entregar lo colectado a la Economía Diocesana para que realice el depósito a la cuenta de Cáritas.

Por intercesión de Nuestra Madre, Refugio de los pecadores, pongamos en manos de Dios a nuestros hermanos sinaloenses, y pidámosle que nos ayude a ser solidarios y generosos con ellos.

 

+Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

H. Matamoros, Tam., a 22 de septiembre de 2018
Año de la Juventud y Año Jubilar Diocesano

 

 

 

Recientes nombramientos en la Diócesis de Matamoros

Al pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Matamoros:

Por medio del presente les informo los nombramientos dados este verano:

  1. Miguel Ángel Sánchez Gómez, MCM: Rector en la Rectoría de San Felipe de Jesús (Matamoros), Profesor del Seminario.
  2. Rodolfo Castillo Elías: Administrador de la Parroquia María Reina de la paz (Matamoros).
  3. Francisco Gallardo López: Párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Matamoros).
  4. Jorge Adalberto Villanueva Morales: Párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes.
  5. Juan Martín Tejeda Cavazos: Párroco de la Parroquia de la Sagrada Familia (Matamoros).
  6. Diác. Josué Jonathán Mancilla Martínez: Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Matamoros).
  7. Diác. Román Hernández Olivo: Atención episcopal – Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes (Matamoros) – Colaborador en Casa Sacerdotal San José.
  8. Diác. Martín Nicolás Hinojosa Torres: Formador en el Seminario de Matamoros (Curso Introductorio) – Parroquia de la Sagrada Familia (Matamoros) – Archivo diocesano.
  9. Alberto Del Ángel Vargas: Parroquia de Nuestra Señora del Refugio – Catedral (Matamoros).
  10. Oscar Guillermo Costilla Cárdenas: Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (San Fernando).
  11. Isidoro Becerra Martínez: Parroquia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, Fracc. (Reynosa).
  12. Diác. Honorio Domínguez del Ángel: Parroquia de Nuestra Señora de San Juan (Matamoros).
  13. Raymundo Martínez Moguel: Parroquia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos (Río Bravo).
  14. José Guadalupe Sánchez Cornejo: Parroquia de los Sagrados Corazones de Jesús y de María (Reynosa).
  15. Mauricio Garcés Covarrubias: Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Valle Hermoso).
  16. Mario Alberto Correa Ledezma: Parroquia de Cristo Rey de la paz (Santa Adelaida).
  17. Diác. Emiliano Eufracio Quezada: Parroquia de San Martín de Porres (Reynosa).
  18. Humberto Zúñiga Rodríguez: Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción (Matamoros).
  19. Diác. Mario Iván Marquez Mata: Parroquia de San Antonio de Padua (Matamoros).

Así mismo les informo que serán erigidas en los próximos días 2 parroquias, las cuáles serán atendidas por sus respectivos párrocos:

  1. Parroquia del Inmaculado Corazón de María (Reynosa): Pbro. René Javier Huerta Mendoza, Párroco.
  2. Parroquia del Señor de la Divina Misericordia (Matamoros): Pbro. Juan Carlos Muñiz González, Párroco.

Agradezco a cada uno de los padres y diáconos su disponibilidad para emprender nuevos desafíos en estos servicios diocesanos que les estamos encomendando. Le pido a la Santísima Virgen María, Nuestra Señora del Refugio, que siga intercediendo ante su Hijo Jesucristo por esta Iglesia que peregrina en la Diócesis de Matamoros.

 

+Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

 

Matamoros, Tam., a 15 de septiembre de 2018, Año de la juventud

 

 

 

XXV Domingo Ordinario, ciclo B, 2018

Si alguno quiere ser el primero, que sea el siervo de todos (cf. Mc 9, 30-37)

“¿De qué discutían por el camino?”, pregunta Jesús a sus discípulos. También nos lo pregunta a nosotros, para que revisemos cuáles son nuestras aspiraciones y la manera como nos relacionamos con los demás. Nos lo pregunta aquél que está siempre atento de nosotros, haciéndonos experimentar su amor que le ha llevado a hacerse uno de nosotros y a dar la vida para rescatarnos del pecado, unirnos a sí mismo, darnos su Espíritu y hacernos hijos del Padre, partícipes de su vida eterna.

Los discípulos se quedaron callados, seguramente por vergüenza; porque mientras él les hablaba de su misión, amar y servir, enfrentando incluso las envidias que harían que lo humillaran, lo torturaran y lo condenaran a una muerte vergonzosa, como anunciaba el Libro de la Sabiduría[1], ellos estaban interesados por ver quién era el más importante.

¿Y nosotros? Quizá tengamos la misma discusión en casa, el noviazgo y nuestros ambientes: “¿A quién quieres más, a papá o a mamá?”. “¿Quién es tu consentido?”. “¿A quién prefieres, a tu familia o a mí?”. “¿Quién manda aquí?”. ¿Y qué son el bullying, la mentira, los chismes, la prepotencia, las trampas, la corrupción, la indiferencia y la violencia, sino intentos de sentirse superior al otro?

Pero, ¡cuidado!, porque esa aspiración es síntoma de una enfermedad gravísima: la soberbia, que, como dice san Agustín: “no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano”[2]. Efectivamente, no está sano el que para sentirse grande tiene que pisotear a los demás. No está sano, porque las luchas y conflictos que provoca en casa, la escuela, el trabajo y la sociedad brotan, como dice Santiago, de las malas pasiones que están en guerra dentro de nosotros[3].

Pero el Señor, queriéndonos sanos y triunfadores para siempre, nos ayuda a comprender que el verdadero éxito está en unirse a Dios y echarle la mano a los demás, procurando, como dice Santiago, tener un corazón puro, del que brotan buenos frutos: la comprensión, la misericordia, la sinceridad y el amor por la paz[4].

La persona de corazón puro se abre a Dios y a los demás. No tiene necesidad de aparentar ni de usar a nadie para convencerse a sí misma de que vale, sino que, experimentándose incondicional e infinitamente amada por Dios, se valora a sí misma y a los demás. Entonces comprende que la auténtica grandeza es servir a los demás, no servirse de los demás, como aclara el Papa[5].

“No está la felicidad en dominar tiránicamente sobre nuestro prójimo –dice la Carta a Diogneto–… El que está pronto a hacer bien… ése es el verdadero imitador de Dios”[6] ¡Seamos imitadores de Dios, amando y sirviendo en casa, la escuela, el trabajo y nuestra sociedad!

Quizá nos parezca difícil ¡Animo! Pidamos a Dios que nos ayude[7]. Dejémosle que lo haga a través de su Palabra, sus sacramentos y la oración. Así recibiremos la fuerza de su amor para amar y servir. Entonces podremos contribuir a construir una mejor familia y un mundo más humano, con la esperanza de alcanzar la gloria eterna de nuestro Señor Jesucristo[8] ¡Vale la pena!

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

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[1] Cf. 1ª Lectura: Sb 2, 12.17-20.
[2] Serm. 16 de tempore.
[3] Cf. 2ª Lectura: St 3,16-4,3.
[4] Ídem.
[5] Cf. Homilía en la Misa celebrada en la Plaza de la Revolución, La Habana, Domingo 20 de septiembre de 2015.
[6] Texto adaptado según la edición de RUIZ BUENO Daniel, Padres Apostólicos, BAC, Madrid 1950, X.
[7] Cf. Sal 53
[8] Cf. Aclamación: 2 Tes 2, 14.

 

 

Congreso en Matamoros sobre Biblia

Al clero y a los fieles de la Diócesis de Matamoros:

En pleno Año Jubilar por el 60 aniversario de nuestra Diócesis, nos encontramos en septiembre, “Mes de la Patria”, por celebrarse un año más de la gestación de nuestro México con el inicio de la independencia, y también “Mes de la Biblia”, ya que el día 30 recordaremos a san Jerónimo, uno de los padres de la Iglesia, que, como dice Benedicto XVI: “puso la Biblia en el centro de su vida:  la tradujo al latín, la comentó en sus obras, y sobre todo se esforzó por vivirla” (Audiencia General, 7 de noviembre de 2007).

Reflexionando en las palabras de Jesús: “Todo el que escucha mis palabras será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca” (Mt 7, 24), san Jerónimo aconseja: “Tratemos de aprender en la tierra las verdades cuya consistencia permanecerá también en el cielo” (Ep 53, 10).

Animados por esta exhortación, los invitamos a todos a participar en el Congreso Bíblico que, organizado por la Animación Bíblica de la Vida Pastoral, se llevará a cabo 22 del presente, con dos sedes: Matamoros, en el “Salón San José” de la UNM, de 9:00 am a 1:00 pm; y en Reynosa, en el “Salón Polivalente”, de 4:00 pm a 8:00 pm. En ambas sedes el Dr. Eduardo Córdova Gonzales, decano de la UPM, nos compartirá sobre el pensamiento paulino. 

Pido al Señor que, por intercesión de Nuestra Madre, Refugio de los pecadores, sean muchos lo que aprovechen esta oportunidad para conocer cada vez más y mejor la Palabra de Dios, que hace la vida plena y eterna.

 

+Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

 

XXIV Domingo Ordinario, ciclo B, 2018

Tu eres el Mesías (cf. Mc 8, 27-35)

Jesús camina con sus discípulos. Sabe muy bien que él es Dios, creador de todas las cosas, que se ha hecho uno de nosotros para rescatarnos del pecado, darnos su Espíritu, unirnos a él y hacernos hijos suyos. Pero queriendo que ellos lo acepten libremente, les pregunta: “Ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”

También nos lo pregunta a nosotros. Él, que a través de su Palabra, sus sacramentos –especialmente la Eucaristía– y la oración, nos ha introducido, como dice el Papa, en el misterio de la Vida, en el misterio de su vida[1].

¿Quién es Jesús para mí? ¿Qué significa en mi vida? Pedro respondió: “Tú eres el Mesías”. Así, como señala san Ambrosio, confiesa la divinidad de la encarnación y la fe de la pasión[2]. Pero cuando Jesús explica que ser el Mesías significa, como anunciaba Isaías, escuchar la voluntad salvífica del Padre, no echarse para atrás[3], y amar hasta el extremo de padecer mucho, morir y resucitar, a Pedro no le gustó y trató de disuadirlo. Aunque reconoció que Jesús es el Mesías, desconfió de que lo que él decía fuera lo correcto. Creyó que eran mejor sus propias ideas e intentó imponérselas.

Entonces Jesús lo corrige haciéndole ver que se está dejando enredar por el demonio, que siempre busca hacernos desconfiar de Dios, ofreciéndonos ideas mundanas de egoísmo, placer y éxito inmediato, sin amor; sin estar dispuestos a ningún esfuerzo, a ningún sacrificio por nadie ¿Y qué sucede cuando le hacemos caso al demonio? Que perdemos el sentido de la vida, nos dañamos a nosotros mismos, a la familia y a los demás, y perdemos la eternidad.

Por eso Jesús nos enseña que sólo el que renuncia al egoísmo y lo sigue cargando su cruz, es decir, amando, compartirá su vida por siempre feliz. San Pablo lo comprendió. Por eso pedía a Dios no gloriarse en algo que no sea la cruz de Jesucristo[4]. Esa cruz que ha transformado nuestra historia y la historia del universo entero, demostrándonos que el amor es el auténtico poder, capaz de hacer triunfar para siempre la verdad, el bien y la vida.

Confiemos en Dios, renunciemos al egoísmo y sigamos a Jesús por el camino del amor, demostrando nuestra fe con obras, como nos exhorta Santiago[5]. ¿Qué obras? Amar a los demás e interesarnos por ellos. Es lo que Jesús enseña cuando pregunta: “¿Quién dice la gente que soy yo?”.

Él, como hace notar el Papa, quiere que compartamos lo que la familia y la gente siente, piensa, vive y sufre[6]; que estemos dispuestos a sacrificar nuestros gustos y comodidades para ayudarles a sentirse queridos, a tener una vida mejor, a progresar, a encontrar a Dios y a ser felices. Así, cuando llegue el momento, caminaremos por siempre ante el Señor en la tierra de los vivos[7].

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

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[1] Cf. Homilía en la Santa Misa con sacerdotes, consagrados, religiosas y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016.
[2] Catena Aurea, 9918.
[3] Cf. 1ª Lectura: Is 50, 5-9.
[4] Cf. Aclamación: Gál 6,14.
[5] Cf. 2ª Lectura: St 2, 14-18
[6] Cf. Homilía, 10 de noviembre de 2015.
[7] Cf. Sal 114.

 

 

Retiro de sanación interior en Cd. Río Bravo

Del 12 al 14 de octubre en las instalaciones del Centro de Evangelización en Cd, Río Bravo, Tamaulipas, se llevará a cabo el tercer retiro de sanación y liberación interior. Una oportunidad de reconciliarte contigo mismo, con Dios y con quien te rodea. Te esperamos!

 

 

Misa en Ciudad Valle Hermoso como parte del 60 aniversario de la Diócesis

En cada Zona Pastoral de la Diócesis habrá celebraciones como parte del Jubileo por el LX aniversario de la fundación de nuestra Diócesis.

El próximo viernes 14 de septiembre toca el turno al Municipio de Valle Hermoso. Será Dios mediante en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de la Ciudad de Valle Hermoso. Daremos inicio con Hora Santa a las 5:00 pm, para luego concelebrar la Misa a las 6:00 pm y concluir con una verbena popular.

Se invita a toda la comunidad diocesana y en especial a los hermanos de la Zona Pastoral correspondiente dando gracias al Señor por los beneficios recibidos.

 

 

XXIII Domingo Ordinario, ciclo B, 2018

¡Qué bien hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos (cf. Mc 7, 31-37)

“¡Qué bien lo hace todo!”, dijo la gente refiriéndose a Jesús. También nosotros lo decimos. Porque en él Dios, creador amoroso de cuanto existe, alivia a los agobiados[1], cumpliendo lo que prometió: “¡Animo! No teman. He aquí que su Dios viene a salvarlos”[2].

Para eso ha llegado al extremo de hacerse uno de nosotros en Jesús, a quien hoy encontramos sanando a un hombre agobiado por la sordera y la tartamudez, que representa lo que el pecado provoca; nos aísla mortalmente al impedirnos escuchar a Dios y a los demás, y al entorpecer nuestra comunicación con ellos.

Pero Jesús tomó a aquél hombre y lo apartó de la gente, porque como explica el Papa, la Palabra de Dios, para ser escuchada, necesita de silencio[3]. Lo tocó, es decir, se hizo cercano a él. Miró al cielo para enseñarnos, como hace notar san Beda, que es del Padre de donde debemos esperar la salvación[4]. Y le dijo: “¡Ábrete!” Entonces quedó plenamente restablecido para la comunicación con Dios y con los demás.

Muchas veces, como aquél hombre, estamos encerrados en nosotros mismos. No escuchamos a Dios, a la esposa, al esposo, a los papás, a los hijos a los hermanos, a los compañeros, a la gente que nos rodea. Somos indiferentes a lo que sienten y viven. No somos capaces de decirles una palabra que les ayude, que les haga sentirse queridos y comprendidos, que los consuele, que los oriente y que les dé esperanza.

Pero Jesús puede sacarnos del aislamiento. Para ello, apartémonos de lo que nos distrae y dejémonos tocar por él, a través de su Palabra, sus sacramentos –sobre todo la Eucaristía– y la oración. Así nos elevará al Padre, que restablece nuestra comunicación con él y con los demás. Una comunicación que no hace favoritismos ni excluye a los pobres, como dice Santiago[5]. Una comunicación que une, que realiza, que hace posible que progresemos como pareja, como familia, como Iglesia, como sociedad, y que nos conduce a la eternidad. Una comunicación que nos hace capaces de exclamar: ¡Qué bien lo hace todo Jesús!

 

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo de Matamoros

 

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[1] Cf. Sal 145.
[2] Cf. 1ª Lectura: Is 35,4-7.
[3] Cf. Angelus, domingo 6 de septiembre de 2015.
[4] Cf. In Marcum, 2, 31.
[5] Cf. 2ª Lectura: St 2,1-5.

 

 

 

 

Los jóvenes del África – El Video del Papa – Septiembre 2018

África es un continente con un potencial enorme. Sus jóvenes representan su futuro. Un futuro que si es acompañado por la educación y la posibilidad de trabajo, es espléndido. “África es un continente rico, pero la riqueza más grande, más valiosa de África, son los jóvenes. Ellos deben poder elegir entre dejarse vencer por la dificultad o transformar la dificultad en una oportunidad. El camino más eficaz para ayudarlos en esta elección es invertir en su educación. Si un joven no tiene posibilidades de educación, ¿qué podrá hacer en el futuro? Recemos para que los jóvenes del continente africano tengan acceso a la educación y al trabajo en sus propios países”.